Veo con incredulidad que hace unos días hubo como 60 visitas al blog.
Esto del contador es increíble. Tanto Waznei como Albos suelen publicar estadísticas y anécdotas de las visitas a sus respectivas bitácoras pero yo creo que no lo llegué a hacer nunca. Creo, no estoy seguro. Pensarlo lo pensé varias veces.
Me comenta Fräulein Olivilla que Doña Oliva ha descubierto el "Faro en Samil" y se lo pasa pipa leyéndolo, aunque en un principio se ofendiese por no haber sido avisada
per-so-nal-men-te de la existencia de este blog. Quizá eso explique el aumento de visitas, porque hay muchas llegadas desde la búsqueda en Google "blog de faro de Samil". Sólo espero que con esa búsqueda nadie esté asociando el nombre de este espacio con el de
algún periódico... El origen del nombre está recogido en uno de los primeros
posts.
Pero no, eso no explica la cuadriplicación repentina del máximo habitual de visitas pues el contador demuestra que proceden de varios países distintos. Muchísimas visitas de Latinoamérica (desde mi ventana un saludo, y si la Tierra no fuese redonda lo podríais ver, porque mi habitación orientada al poniente
domina el mar por encima de las Cíes).
Es morboso consultar el origen de las visitas, es decir, qué puso la gente en el Google para acabar aquí. Así como en "
Verdades Indiscutibles" es mítica la llegada tras buscar "relaciones con obesos" y en "
Palacio Onírico" toda combinación de sueños eróticos, en este humilde blog los visitantes son más comedidos... pacatos, incluso. Suelen venir buscando:
"
Cómo se hace un farol".
"
El perdón y la felicidad"
"
Chinchos"
Y la búsqueda de imágenes de Google, que por lo visto tengo alguna muy popular en algún post de Abril de 2006, por donde entra mucha gente.
Y eso que tengo mi proyecto subversivo de demostración de que el famoso buscador no lo cubre todo: el proyecto
de las dos barras, en activo desde Agosto de 2007... aunque no es demasiado sofisticado y en realidad parece que se ha quedado desfasado. Es más, no recuerdo que nunca haya llegado nadie a través de esa frase.
Quizá sea por los contenidos que toco, o (citando de nuevo a Aceitunita) "por tus post depresivos, tanto los de cuatro líneas como los de ocho párrafos". Tengo que reconocer que esa frase en concreto me hizo muchísima gracia.
Repasando posts antiguos (incluidos los de otros escritores) leo con añoranza sobre aquellas épocas en que no había facebook, o no lo era todo. Noto también una frecuencia de actualización diferente, supongo que es lo que tiene la vida adulta. De la misma manera casi parecen abandonados mis otros blogs, el de
creaciones y el de
juegos de estrategia. Que conste que de éste último publiqué ya el turno 13 de los 20 que completarán la colección y darán paso a una nueva edición. Las creaciones... el problema es que no las plasmo.
Ya cerrando, no debo olvidarme de adjudicar un Zabupunto a Albos!
(rediós, cómo llueve!).